Esquel | Nadine Alemán: “Las libertades de ambos géneros son imposibles de conseguir sin la igualdad”

Nadine Alemán, es licenciada en Cine y TV, escritora de narrativa y cursa estudios relacionados con el Género, la Sociedad y las Políticas Públicas.

Nadine Alemán, realiza actualmente una tarea intelectual privada contando con varios trabajos relacionados con las nuevas configuraciones de Género, como así también de Género y Educación relativas a Chubut. Es docente y coordinadora en un profesorado, y capacitadora en talleres de fotografía y tecnología. Reside en la ciudad de Esquel, Chubut.

EXCLUSIVO PARA CADENA DE LOS ANDES

¿Qué es el feminismo?
Bueno, el feminismo es más bien polisémico, podría decirse que comenzó con los llamados estudios de la Mujer y fue ganando reconocimiento académico y político en los 90. Hay posiciones “movedizas” respecto al feminismo, creo que es un sistema hegemónico en sí mismo que impone a quien se considera mujer, en eso estoy de acuerdo con Butler en que el feminismo depende principalmente del concepto de mujer, y como el género se fabrica y puede variar, la estructura del feminismo debe ir cambiando para depender de algo más consistente o termina siendo inválido.

¿Qué es la igualdad de género?
Otro concepto polisémico…las diferencias entre hombres y mujeres no son estrictamente fundadas en el sexo sino en el género, entonces convenimos que el problema no radica en sus especificidades anatómicas o biológicas sino a las desigualdades que las sociedades han tramitado a lo largo de la historia con esas diferencias. Cuando hablamos de diferencias de género hablamos de disparidades en los dispositivos de poder por los cuales las diferencias biológicas terminan justificando desigualdades sociales. Entonces llegamos a la idea que pone en el centro la cuestión de poder de un género sobre otro, por lo tanto las libertades de ambos géneros son imposibles de conseguir sin la igualdad. La igualdad de género tiene varias causas (y las desigualdades variadas consecuencias también) y se construye y fundamenta en varias dimensiones que también son dinámicas y dependen de factores culturales, políticos, socioeconómicos que se interrelacionan y, no deber perderse de vista, que son cambiantes.

¿Qué pensás del cupo obligatorio de mujeres en el armado de las candidaturas políticas ?
Bueno, las palabras “cupo” y “obligatorio” se contradicen con todo esto que estoy respondiendo, pero ojo… es una consideración muy subjetiva la mía, que sustento toda teoría y pensamiento principalmente en el dinamismo. Me parece que en momentos en que la representatividad está en una fase bastante debilitada, la cerrazón conceptual de “cupo obligatorio” resulta pobre de arraigo. La gente reclama capacidad de resolución de problemas, y así como los problemas son cada vez más variados e intrincados (y cada vez más extremos también), creo que la representatividad debe tener en cuenta implicancias para hombres y mujeres de todo tipo de acciones, sobre todo a la hora de considerar estructurar los poderes públicos, y ese criterio conlleva a sostener idoneidades, que a su vez irán estructurando la organización concreta y simbólica de la vida social.

¿Qué pensás de la “muerte al macho”?
Una consideración sesgada y primitiva, sustanciada en darle identidad a un arquetipo, no tengo mucho que decir.

¿El feminismo en otros lugares del mundo se discute de igual manera que en esta nueva corriente argentina?
La verdad que no, pero son secuencias, son momentos, cada región, cada nación pasa sus avatares en las construcciones sociales, insisto en el dinamismo, en la transformación. Tengo la suerte de conocer y compartir con feministas de países como Suecia o Noruega, en donde pude asistir a asambleas de partidos políticos como el Feminist Iniciativ y se vislumbran otros tipos de construcciones intelectuales y políticas, por eso no niego ni refuerzo los estándares que tenemos, son momentos.

¿Cuál sería el ideal en la igualdad de género?
No sé si hay ideales, los ideales son algo inalcanzable que nos deja en lugares de inmovilidad, me parece que desde siempre se es prisionero de mandatos culturales, de construcciones que por ahí no tienen mucha sustancia pero la necesidad de encontrarse representado, la necesidad de pertenecer nos hace perder de vista a veces otras dimensiones. Creo que es interesante en principio no dejar invisibilizadas las marcas cotidianas del poder de género que inscribe más a varones que a mujeres, hay que tener en cuenta que subyace una dimensión política y eso marca justamente la agenda política y social en cuanto a temas de género.

Como mujer: ¿te sentís representada por los movimientos feministas argentinos?
No me siento demasiado representada pero tampoco asumo representatividades ciegas, en nada en realidad, ni hago siempre el mismo camino, ni compro la misma comida, ni visito los mismos lugares, tengo un pensamiento nómade, no soy un ser “sedentario” intelectualmente hablando, jaja, no tengo nada en contra tampoco.

¿Cuáles deberían ser los nuevos paradigmas en materia de género ?
Creo que sería necesario inscribirse en una dinámica de pensamiento que no nos binarice aún más, necesitamos ganar respectivas libertades, ampliar capacidades de elección, y desplazar mandatos culturales, ah y comprender que es importante tener en cuenta, a la hora de hablar de políticas públicas por ejemplo, tener en cuenta las implicancias para ambos géneros.

¿Qué ejemplos del mundo se pueden tomar en materia de igualdad de género?
Lo que yo más he visto en algunos lugares avanzados en materia de género, es principalmente que no oponen un género al otro, he visto varones candidatos en algunos partidos feministas, y vos les preguntás qué los hace feministas y te dicen que lo que buscan es acrecentar su potencia de sí y no el dominio del otro, y que en la igualdad ampliarán, muy amplificadamente, sus libertades.

¿Está bien que un gobernante se deje llevar por estas corrientes y proponga mujeres en determinados cargos sin pedir que sean las personas más aptas independientemente de su género?
Insisto en que si te referís al concepto de cupo obligatorio, no estoy de acuerdo, pero si lo consideramos desde un lugar en el que políticos varones consideran salir de la prisión del género, y conforme a ello necesitan operar la transformación de sus prácticas políticas distinguiendo, ética y conceptualmente, entre el dominio del otro y la potencia de sí, sí me parece válido. No a presión, convencidos. La política debe ser interseccional, transversal y diversa, cuanta más libertad y posibilidad tienen quienes me rodean, más profunda se vuelve mi libertad y posibilidades. Hay que desaprender la estaticidad, sofocar la idea de dominio sobre otro, alimentar la idea de potencia de sí.

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