Sobre ruedas: presentaron el primer airbag para ciclistas

Una empresa sueca lanzó un dispositivo que se activa en caso de accidentes: cuesta 300 euros y trae una caja negra que graba los últimos diez segundos.
erbag-sobre-ruedasLos primeros modelos se fabricaron en 1839 y, desde ahí, se convirtió en un boom. A través de los años, la bicicleta moderna fue ganando terreno. Y hoy, en las principales ciudades del mundo, se ha impuesto otra vez como uno de los principales medios de transporte. El beneficio de andar sobre sus dos ruedas, tanto para el cuerpo humano como para el planeta, son muchísimos. Aunque también representa un riesgo.

Habituados a compartir la calle con autos, motos y colectivos y, donde no existen bicisendas,  las veredas con peatones, los ciclistas están expuestos a los accidentes. Y un choque o más no sea una caída puede dejar secuelas graves o, en el peor de los casos, hasta llevarse una vida.

Es por todo esto que la seguridad a la hora de ponerse a pedalear es clave, un aspecto crucial. Y por el que una empresa sueca presentó un invento que revolucionó a los usuarios de la bici: el primer airbag para ciclistas. Sí, leyó bien.

Hövding es el nombre de la empresa y, a la vez, del nuevo invento. ¿En qué consiste? Es un dispositivo que rodea el cuello y una segunda parte que se activa automáticamente, inflándose en una fracción de segundo, para cubrir el resto de la cabeza como una suerte de capucha.

Se sabe que debe cargarse con un cable USB, que tiene una cápsula que libera el gas para inflarlo y hasta una especie de “caja negra” que graba los últimos diez segundos antes de un accidente (en el caso de que se active, por supuesto). Justamente, el dispositivo se activa cuando los sensores que posee detectan un movimiento brusco, característico de una caída.

Aunque el chiche todavía no se comercializa en la Argentina, en Europa se vende a unos 300 euros, el equivalente a unos 5000 pesos argentinos. Ojo, los propios fabricantes aclararon que existen chances de que el Hövding se active accidentalmente por su alta sensibilidad. Y en ese caso, hay que tener en cuenta que no es reutilizable, lo que lo convierte en un elemento caro.

Pero también es cierto que la vida no tiene precio. Y que este airbag podría marcar la diferencia entre vivir o morir en el caso de protagonizar un accidente. Es más, no hay que descartar que si prospera y se convierte en un éxito, varias ciudades del mundo lo incluyan entre los requisitos para circular en dos ruedas por sus calles.

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