Una familia necesitó en enero $566 por día para no ser pobre

El Indec estimó que la canasta básica total aumentó a $16.974 para un hogar integrado por dos adultos y dos menores.

Muchas veces se ha sostenido que la inflación afecta a los más pobres porque tienen ingresos fijos que se ajustan a un ritmo de escalones, y aun en el caso de los beneficiarios de planes sociales que se ajustan por el índice de movilidad jubilatoria, sus ingresos suben con rezago.

Esa afirmación se ha confirmado una vez más en lo que respecta a la variación que midió el Indec en enero del costo de la canasta básica alimentaria que define el umbral de indigencia, porque frente a una tasa de inflación nacional de 1,8%, se encareció 2,2%, a $6.789,53 para una familia tipo de dos mayores y dos menores.

Dicho de otra manera, un hogar tipo del país necesitó en el primer mes del año poco más de $226 de ingresos diarios para no caer en estado de indigencia.

Sin embargo, en el cotejo interanual, el Indec estimó que el valor de la CBA se encareció casi 3 puntos menos que la inflación, 22,8 por ciento.

Mientras que si se agrega el efecto del costo de los servicios esenciales, el organismo de estadística concluyó, en base a lados de la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares, que el umbral de pobreza subió 1,8%, a $16.973,83 para una familia promedio.

En ese caso, un hogar medio necesitó reunir casi $566 por día para no ser clasificado como pobre.

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