Conoció a una mujer por chat y la esperó diez días en un aeropuerto

Un holandés que se citó en China con una mujer que no apareció. Fue internado por desnutrición y problemas en el corazón.

olandes 1Las cosas que se hacen por amor. ¿O en este caso fueron por calentura? Un holandés de 41 años, Alexander Pieter Cirk, conoció vía chat a Liu Zhang, una hermosa china de 24 años. Las charlas online se fueron sucediendo con el correr de los días y finalmente decidieron conocerse. O eso penso él.

Había un problema: Alexander vive en Ámsterdam y Liu en Changsha, una ciudad china de siete millones de habitantes. Pero Alexander se había enamorado. Nada lo separaría de quien creía era la mujer de su vida. Pidió dinero prestado y sacó un pasaje de avión, abierto por 15 días. De su amada lo separaban 10.747 kilómetros. Y él los iba recorrer.

Mientras volaba, Alexander miraba una y otra vez las fotos de Liu, a quien conoció en una línea para buscar pareja. Lo cierto es que después de doce horas de viaje, el holandés aterrizó en la tierra prometida. Pero Liu no estaba. Y él sólo tenía su número de celular. Ningún otro dato. Alguno diría que es un pavo con todos los documentos en regla.

El hombre, cual Tom Hanks en la película Terminal, se quedó a vivir en el aeropuerto hasta que apareciera Liu. Cualquier mortal hubiera esperado un tiempo prudencial. Tres horas. Al máximo seis por el largo viaje que se había hecho. Un día si estaba más caliente que una pava. Pero diez días ya es una marca para los Guinness.

olandes 2La prensa local se enteró de su historia. Alexander les dijo que se quedaba en el aeropuerto porque no tenía dinero y porque creía firmemente, en su interior, que su amada aparecería. En los diez días en el aeropuerto, se alimentó de fideos instantáneos, algunas gaseosas y poco más. Se enfermó y empezó a empeorar. El personal de seguridad de la terminal aérea decidió llevarlo al hospital.

Los periodistas chinos movieron cielo y tierra para encontrar a la enigmática Liu. Y lo lograron. Contactada por el canal televisivo Hunan, la chica aseguró que Alexander le había enviado días antes una fotografía con números y letras que ella no logró entender. Era la referencia del vuelo. Además, ella dijo que había quedado con el holandés en conocerse en el 2017 y nunca se habló de una posibilidad para este año.

«Habíamos avanzado en nuestra relación, pero después me pareció que era un chico algo insensible. Un día me envió repentinamente una foto con un billete de avión, pero pensé que era una broma. No me dijo nada más», explicó ella.

La mejor prueba de que la chica no esperaba al holandés es que ni siquiera estaba en la ciudad. Se había trasladado a Zhengzhou, a 950 kilómetros de su casa, para realizarse una cirugía estética. Durante su intervención y posterior recuperación ella no pudo ver los mensajes que el holandés le envió al llegar a China.

Lo cierto es que Alexander pasó tres días internado. Se recuperó de su desnutrición y de problemas cardíacos y renales. Estando en el hospital pudo comunicarse con Liu. Arreglaron para verse en otra oportunidad. A esta hora, el holandés vuela a su tierra. Los quince días de amor que pensaba pasar se redujeron a una espera interminable. Y sin resultado.

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