Daniel Angelici y una decisión sobre Carlos Tevez que puede sellar el futuro

Mientras Guillermo Barros Schelotto define si lleva al delantero a Paraguay, el presidente apoya lo que decida el técnico.

Tevez sigue siendo el tema en Boca, aunque su rendimiento en el último tiempo no ameriten un debate semejante. Pero claro: su apellido, su idolatría pasada, su vínculo tan cercano con Daniel Angelici y su nombre ganado a pura vuelta olímpica en el club generan un efecto incendiario en la previa a un partido de vuelta contra LIbertad, en Paraguay, en los octavos de final de la Copa Libertadores.

Boca tiene mucho y no hay lugar para todos en ese ataque superpoblado. Pasó ante Huracán, cuando en el banco esperaron Ábila, Benedetto y Cardona. En el palco, el Apache tomó mate con quienes ni siquiera habían sido convocados. ¿Y ahora qué? En la mente del Mellizo, hoy Carlitos no ocupa un lugar prioritario. Eso quedó claro con la contratación de Mauro Zárate y con relegarlo al banco en cuatro de los cinco partidos oficiales que disputó Boca desde el reinicio. Tevez tampoco ayudó: jugó mal y erró un penal ante Talleres cuando le tocó ser titular. Aunque el Mellizo recién este martes dará a conocer la lista de los que se subirán al avión, si Carlitos viaja a Asunción tendrá que ver con una preservación de Benedetto (estuvo en el banco ante Huracán) o con un armado del plantel con alternativas ofensivas (Reynoso y Espinoza deberían quedarse en Buenos Aires) más que con la intención de tenerlo en el equipo. Tevez no aparece en ningún once ideal que pueda pensar Guillermo, aunque eso no signifique que no pueda ser titular en algún juego.

El tema es otro. Y pasa por la decisión de Daniel Angelici de repatriar en diciembre de 2017 a quien lo ayudó a ganar las elecciones en 2015 incluso por sobre las necesidades y pedido del DT. El mal año de Tevez en China quedó en evidencia en el primer semestre, en el que jugó de titular sin brillar pero con goles clave hasta que una lesión lo relegó. Los últimos tres partidos del semestre se fue reemplazado y ahí el cuerpo técnico entendió que iba a necesitar a alguien de jerarquía para poder sentar a Tevez en el banco. Se trata de una mirada deportiva, futbolística y no de algo personal. Los recelos son más con el entorno del jugador que con el propio Apache. Tampoco hay un clamor popular por quien fue en otros tiempos un ídolo inobjetable para los hinchas.

A sus 34 años, Tevez está más cerca del retiro que de poder ponerse al hombro a Boca en los momentos más complejos. Lo reconoció él cuando dijo que si consigue la Copa colgará los botines pese a que le queda contrato hasta diciembre de 2019. Para el cuerpo técnico su trayectoria merece un reconocimiento y también cree que Carlitos puede aportar soluciones en momentos puntuales, pero no puede pensar en él como el corazón de este Boca. No pudo en 2016 en una semifinal para el olvido con Independiente del Valle y es poco probable que pueda ahora. Claro: el equipo sin él igual juega mal y eso hace repensar cualquier decisión. ¿Qué tan mejor están algunos titulares respecto del Apache?

En ese contexto, Angelici se mantiene al margen. Es un amigo íntimo de Tevez y lo hace público cada vez que puede. Pero el presidente le da libertad al técnico para que decida. Incluso al regreso de Carlitos hubo una reunión para aclarar la situación. Luego se reunió con Guillermo. Y el DT también charló con Tevez, en donde le dejó en claro que si él lo consideraba, iba a postergarlo en el banco. Todos asumieron el compromiso de hacer lo mejor para Boca.

Después del partido frente a Alvarado, en el primer partido oficial del semestre después del Mundial, Carlitos tomó la palabra. «Voy a apoyar y a sumar desde el lugar que me toque. Está claro que hoy no soy la prioridad para el técnico pero amo a Boca y quiero lo mejor para el equipo». Ese guiño de Carlitos le sirvió a Guillermo para insistir con su idea. Tras una gran pretemporada en Estados Unidos y una puesta a punto en lo físico ideal, el Apache espera su momento. ¿Y si no viaja a Paraguay? Quedará en él respetar lo que dijo y seguir sumando para el grupo o empezar a hacer público algo que es inevitable: su malestar por no ser tenido en cuenta. El pulso de esta historia lo marcarán los resultados. De compañeros campeones a la convivencia entre DT y jugador, el Mellizo fue contundente: «Tevez sabe que el jefe soy yo». Está claro.

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