Fútbol | Boca: ¿Por qué Russo duda entre Obando o Cardona?

Miguel todavía no definió quién será el cuarto volante en el partido del jueves frente a Caracas. Uno aporta velocidad y explosión por la banda. El otro, jerarquía, panorama y buena pegada. Mirá cómo piensa el DT.


Miguel Russo pareciera tener casi todo listo para recibir este jueves a Caracas en el cierre del Grupo H de la Copa Libertadores. Pese a que el Xeneize ya está clasificado a octavos, el DT tiene decidido darle rodaje al equipo titular de cara al inicio de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol, como visitante de Lanús, muy posiblemente el viernes 30 de octubre. En ese sentido, el DT aún deberá determinar -entre otras dudas- quién juega como volante por la izquierda. Los candidatos son dos y bien distintos: Edwin Cardona o Agustín Obando.

La salida de Junior Alonso (ne negó a renovar contrato) y la sanción deportiva que entre la dirigencia y el Consejo de Fútbol de Boca le aplicaron a Sebastián Villa (decidieron que no jugara hasta resolver su causa penal por violencia de género), obligaron a Russo a meter mano en dos zonas sensibles del equipo campeón. En la zaga se las arregló bárbaro con Carlos Zambrano y además ya recuperó a Lisandro López, quien había comenzado como titular en su ciclo y luego quedó marginado por una fractura en el cuarto dedo del pie izquierdo y, después, por un cuadro de coronavirus. Así, la principal incógnita para Russo se trasladó a la mitad de la cancha.

Es que Boca no cuenta en su plantel con un jugador de las características de Villa. No lo tiene ni tampoco lo fue a buscar. Damián Batallini fue uno de los pocos nombres que sonaron como refuerzo para esa posición, pero las charlas jamás avanzaron y el delantero de Argentinos Juniors, que esperó el llamado de Boca hasta último momento fue transferido al fútbol mexicano. Villa, por su parte, podría reaparecer en el equipo a partir de la llave de octavos, pero hasta el momento no hubo confirmación oficial y por eso Miguel deberá volver a pensar en un reemplazante para este último partido del grupo.

Por ahora, las variantes que Russo probó no le funcionaron. En el primer partido tras el parate, frente a Libertad en Paraguay, el DT se la jugó por Gonzalo Maroni, quien se había perdido gran parte de la pretemporada con Boca y llevaba muy pocos entrenamientos con el plantel. El cordobés, que regresó al club a comienzos de septiembre, apareció como titular en Asunción y redondeó un partido aceptable, pero lejos de ser consagratoria. Frente al DIM, para colmo, duró apenas 36′ en cancha y salió por un desgarro. El viernes pasado, Maroni se reintegró al grupo pero no tendría posibilidades de estar contra Caracas.

De esta manera, la pelea por el puesto quedó planteada entre Obando, que terminó jugando, y Cardona, que cumplió cada vez que entró. El correntino fue el reemplazante de Maroni en aquel duelo frente al DIM y también en el último partido de la Copa ante Libertad, en el 0-0 en la Bombonera. En Colombia tuvo un par de escapadas interesantes y dejó a Tevez de cara al gol. Pero cuando le tocó ser titular, su producción decayó. En la puja con Edwin, a Obando le juega a favor que sus características futbolísticas son mucho más parecidas a las de Villa que las del otro colombiano.

El cuerpo técnico de Russo sabe muy bien que a los juveniles hay que llevarlos de a poco y prefieren no sobrecargar de responsabilidad a un chico como Obando, aunque al mismo tiempo entienden que sacarlo del equipo titular ahora podría ser un golpe muy duro para un pibe que viene trabajando muy bien y que, así como el chico se encontró de golpe con la posibilidad de ser titular, tampoco hizo tantos méritos para salir.

Edwin, por su parte, fue ingresando de a ratitos en todos los partidos y demostró que su magia sigue intacta. Condujo la contra que terminó en gol de Salvio en Paraguay y generó situaciones como para convertir por lo menos un tanto. El problema es que Russo ya tiene una estructura de equipo armada y la presencia de Cardona, un enganche volcado a la izquierda, con panorama y buena pegada, lo obligaría a retocar varios aspectos del juego como por ejemplo el retroceso en defensa. Aunque a Edwin le destacan su disciplina táctica para ocupar espacios y pararse detrás de la línea de la pelota, su propio genética le impide cumplir esa función que tan bien llevaba a cabo Villa.

Como en todas las previas de los últimos partidos, Russo aún no paró un equipo en Ezeiza como para empezar a vislumbrar quién será el cuarto volante frente a los venezolanos. Los dos, tanto Obando (ante Argentinos) como Cardona (vs. Estudiantes de Río Cuarto), vienen de mojar en los amistosos. Miguel y otro lindo problema para resolver.

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