idas y vueltas de Twitter desde que Elon Musk tomó el control de la empresa

La incertidumbre reina en la plataforma. “Haremos muchas cosas tontas y nos quedaremos con las que funcionen”, advirtió su nuevo dueño.

Borrar con el codo lo que se escribe con la mano. Así podrían definirse las últimas dos semanas de Twitter. Desde la llegada de Elon Musk a la empresa, confirmada en los últimos días de octubre, la plataforma de microblogging atraviesa sus tiempos más turbulentos.

Incluso desde antes de su arribo, la adquisición de la empresa fue una de las operaciones más conflictivas de las que se tenga memoria. En abril se firmó un acuerdo para la compra, pero luego Musk intentó dar marcha atrás, lo que llevó a Twitter a iniciarle una demanda. Tras meses de declaraciones cruzadas. El magnate aceptó su propio acuerdo y cerró la operación justo antes del plazo ordenado por un tribunal.

Cuando al primer día como dueño de la compañía Elon Musk entró a Twitter con una bacha de baño en las manos se supo que las cosas no serían sencillas. O al menos “normales”. Lo que siguió fue una continuidad de idas y vueltas, declaraciones y tuits contradictorios, y un caos que parece reinar junto con Musk en la plataforma que tiene más de 330 millones de usuarios activos.

27 de octubre: Elon Musk toma el control de Twitter y despide a los principales ejecutivos de la empresa

Elon Musk se convierte en el nuevo propietario de Twitter. Ejecutivos clave de la empresa, como el CEO Parag Agrawal, el director financiero Ned Segal, y Vijaya Gadde, jefa de políticas legales, confianza y seguridad de la empresa, son despedidos.

28 de octubre: Musk anuncia la creación de un consejo de moderación de contenidos

Grupos de defensa de derechos humanos expresan su preocupación por el hecho de que el control de Musk sobre Twitter permita que aparezcan más discursos de odio y desinformación en la plataforma. Musk, que ha prometido públicamente que no quiere que Twitter se convierta en un “infierno de libertad”, pero también ha dicho que está “en contra de la censura que va más allá de la ley”, informa que la compañía formaría un consejo de moderación de contenidos con “puntos de vista muy diversos.”

Respecto a las cuentas suspendidas, como por ejemplo la del expresidente Donald Trump, Musk afirma que no tomará ninguna decisión importante antes de que el consejo se reúna.

Twitter comienza a combatir las cuentas anónimas que empezaron a tuitear insultos racistas horas después de que Musk tomara el control de la empresa. Yoel Roth, jefe de Seguridad e integridad de Twitter, tuitea que: “La compañía ha visto un pequeño número de cuentas publicar una tonelada de tuits que incluyen insultos y otros términos despectivos”. Y luego agrega que: “Estamos tomando medidas para ponerle fin”.

30 de octubre: Musk comienza a jugar con los cambios en la plataforma.

Se empieza a hablar que Twitter planea cobrar 20 dólares al mes por su servicio de suscripción Blue y los usuarios verificados perderían su marca de verificación azul si no pagan en 90 días.

Musk propone además resucitar Vine, la plataforma de videos cortos que la empresa cerró en 2017.

31 de octubre: Musk asume como CEO de Twitter y hay fuertes rumores sobre próximos despidos en la empresa.

Días después de nombrarse a sí mismo como Jefe de Twitter en su perfil, Elon Musk confirma que es el CEO de la compañía. Se disuelve el consejo de administración de la empresa y el magnate queda como único director de Twitter.

The Washington Post afirmá que el nuevo CEO planea despedir al 25% de la plantilla de Twitter.

La empresa limita el acceso de algunos empleados a las herramientas internas, frenando así su capacidad para moderar el contenido y hacer frente a la desinformación antes de las elecciones estadounidenses de medio término.

1º de noviembre: Musk sugiere cobrar por la verificación.

El millonario plantea la idea de que Twitter cobre 8 dólares al mes por una marca de verificación azul como parte de un nuevo plan de suscripción. Twitter Blue, de 5 dólares al mes, no incluye la verificación como beneficio.

Musk tuitea que el precio se ajustaría según el país y que la suscripción incluiría “prioridad en las respuestas, menciones y búsquedas, lo cual es esencial para derrotar el spam y las estafas”, así como la “capacidad de publicar videos y audios largos”. Además, informa que habría una etiqueta secundaria para las figuras públicas, como la que se utiliza ahora para los políticos.

2 de noviembre: Musk planea recortar la mitad de la plantilla de Twitter

Bloomberg informa que Musk tiene en mente recortar unos 3700 puestos de trabajo en Twitter, es decir, la mitad de su staff.

3 de noviembre: Musk busca formas de ahorrar gastos.

Musk sigue con la idea de hacer recortes en la empresa y que Twitter dependa menos de la publicidad. Se baraja la idea de cobrar por la publicación de videos y el envío de mensajes directos.

Twitter comunica a sus empleados a través de un correo electrónico que se producirán despidos.

4 de noviembre: comienzan los despidos y caen los ingresos

Varios anunciantes importantes, como General Motors (rival de Tesla) y Pfizer, interrumpen sus campañas publicitarias en la plataforma.

Twitter comienza a despedir empleados y alrededor de la mitad de la fuerza de trabajo de 7500 personas queda cesante.

5 de noviembre: Twitter anuncia el cobro de ocho dólares por el tilde azul.

El plan de pago por verificación aparece en la actualización de iOS. Con Twitter Blue, por ocho dólares, los perfiles obtienen una marca de verificación azul, al igual que las celebridades, empresas y políticos.

Reaparece el ex CEO de la empresa, Jack Dorsey: ofrece palabras de aliento a los despedidos y pide disculpas por la situación: “Soy el responsable de qué todo el mundo esté en esta situación. Hice crecer la empresa demasiado rápido. Me disculpo por ello”, tuiteó Dorsey. Y agregó: “Estoy agradecido y quiero a todos los que han trabajado en Twitter. No espero que eso sea mutuo en este momento”.

6 de noviembre: la verificación paga podría retrasarse. Musk toma medidas contra la suplantación de identidad.

Twitter informa que pospone el lanzamiento de las marcas de verificación del servicio de suscripción mensual de ocho dólares hasta después de las elecciones de mitad de término en Estados Unidos.

Musk advierte que cualquier cuenta de Twitter que se haga pasar por otra sin especificar claramente que se trata de una parodia recibirá una prohibición permanente. Como reacción, algunos usuarios cambiaron su nombre por el de “Elon Musk”, lo que provocó que, obviamente, fueran suspendidos de la plataforma.

9 de noviembre: aparecen cuentas con doble verificación y perfiles falsos con el tilde azul.

El caos en la plataforma es total. Aparece una nueva marca de verificación para cuentas oficiales, de color gris, que dura solo unas horas. La nueva insignia, que acompañaba la leyenda “oficial”, apareció en muchas cuentas de empresas, organizaciones, funcionarios, deportistas y celebridades.

Unas horas después, de manera sorpresiva y sin previo aviso, el check de color gris desapareció y Musk confesó que él mismo había dado de baja a la fugaz etiqueta.

Al mismo tiempo, empiezan a aparecer cuentas y perfiles falsos con el tilde de verificación azul, lo que genera confusión entre los usuarios.

10 de noviembre: Musk advierte que Twitter puede irse a la quiebra.

Musk envía un correo electrónico a sus empleados en el que advierte que: “El panorama económico que se avecina es nefasto.” Además, ordena que: “La prioridad absoluta es encontrar y suspender cualquier bot, troll y spam verificado que haya en la plataforma”.

Yoel Roth, jefe de Confianza y Seguridad de la empresa, y Robin Wheeler, que dirigía el marketing y las ventas en Twitter, renuncian.

11 de noviembre: desaparece la opción de suscripción a Twitter Blue.

Twitter pone en pausa la suscripción a Blue, de ocho dólares al mes, que permitía pagar por la preciada marca de verificación, después de que muchos usuarios estuvieran abusando del servicio para hacerse pasar por empresas conocidas y hacer bromas de mal gusto.

Leé también: Caos en Twitter: suspendieron la verificación de nuevas cuentas por la aparición de perfiles falsos

Por causa de estas prácticas, las acciones de al menos dos importante empresas (la farmacéutica Eli Lilly y la contratista Lockheed Martin) se derrumbaron y ambas firmas tuvieron que comunicar que las cuentas desde donde salían los tuits en cuestión eran apócrifas y no representaban sus opiniones ni políticas oficiales.

Una cuenta falsa de Tesla, otra empresa de Musk, empezó a tuitear mensajes despectivos e incluso se permitió bromear con los atentados a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001.

Los detractores del magnate dicen que en ese momento Musk dijo “basta” y ordenó suspender las verificaciones pagas en la plataforma.

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