La perra que tiene miedo a todo, salvo a un bebé de 11 meses

El animal fue rescatado por un matrimonio tras haber sido torturado durante años. Y encontró la paz junto al bebé de la pareja.

la-perra-que-tiene-miedo-a-todo«En cualquier momento del día, el que entra a esta casa se encuentra en medio de una multitud de criaturas, gatos y perros», dice Elizabeth Spence, que junto a su marido transcurre sus días junto a tres hijos y cinco animales domésticos que fueron adoptados en refugios para perros y gatos rescatados de la calle.

Para los Spence es casi una misión en la vida darles una segunda oportunidad a esos animales que fueron abandonados y no tenían esperanza. Pero de los cinco animales que tienen, su mayor atención se centra en Nora, una hembra de Pointer ingles de ocho años.
la-perra-que-tiene-miedo-a-todo-2La perra sufrió las peores torturas por parte de su primer dueño. Que remató su crimen tirándola a la calle moribunda. Los Spence la encontraron en un refugio. La perra vivía las 24 horas sentada en un rincón. Aterrorizada de todo ser humano. Se la llevaron a su casa.

Hoy para Nora sucedió y sucede lo mismo. Tiene miedo cuando un ser humano se le acerca. Cuando hay un ruido fuerte. Cuando alguien grita. Nora todavía sufre en su alma todos los abusos. Pero encontró la paz al lado de una persona. Es Archie, el bebé de 11 meses de los Spence, el más chico de la familia.

Elizabeth cuenta como es la relación entre ellos: «Archie es un bebé totalmente relajado. Irradia felicidad y tiene un carácter tan bueno que todos los animales de la casa quieren estar con él. Pero la relación más fuerte es con Nora. Él la ama, y la perra no se despega de él. Encontró la paz con el más inocente».

Archie y Nora hacen todo juntos. Y Elizabeth es feliz al ver a la dupla despareja: «Si estoy bañando a Archie, Nora entra al baño, se acuesta sobre la alfombra y espera que termine con el bebé y lo saque de la bañadera. Es como que ella lo cuida y al mismo tiempo se siente cuidada por él. Cuando le estoy dando la teta, ella se acerca y apoya su cabeza sobre mis piernas. Y lo más cómico es cuando Archie gatea y va tirando a su alrededor todo lo que encuentra. ¿Qué hace Nora? Festeja el desastre y mueve la cola feliz por el caos que causa el bebé».
la-perra-que-tiene-miedo-a-todo-3Otra acto ineludible, día tras día, es la siesta compartida entre ellos. Archie se duerme abrazado a Nora y cuando ella ve que el bebé ya está soñando, ella también se duerme. Pero atención. No es esta la única relación feliz, humana – animal en la casa. Los otros dos hijos de los Spence, Wellington (5) y Loretta (3) juegan todo el día con los perros y los gatos, en una fiesta permanente.

Les enseñamos a nuestros hijos, desde que nacen, a querer, respetar y tratar bien a todos los animales, de modo que ellos puedan tener confianza y amarlos. En cualquier situación en la que se encuentren. Para que ellos y los animales sepan que en la otra parte puedan encontrar un refugio «, dice Elizabeth.

En la casa de los Spence se respira felicidad. Es un jardin de infantes abierto las 24 horas. Para los amantes del brillo en los pisos, no es esta la casa de sus sueños. Si se sienten bien en medio de criaturas, animales, alegría y bullicio, esto es lo más cercano al Edén.

Y en medio de todo ese ir y venir, hay un bebé de once meses, Archie, y una perra de ocho años, Nora. El primero todavía no conoce el mal. Derrocha ternura y Nora es su destinataria. La segunda conoció el mal y lo sufrió en carne propia. Todavía lo siente, lastimándola en algún rincón de su alma. Pero encontró la paz. En el lugar más inesperado. En la persona más impensada.

Archie está conociendo el mundo. Y disfrutándolo. Nora está conociendo un nuevo mundo. Y disfrutándolo. Nunca es tarde para encontrar la felicidad.

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