Oscar Martínez, mejor actor en Venecia: «Estoy un poco aturdido»

Premiado por El ciudadano ilustre. El galardón es el más importante para un intérprete local desde 1985.

oscar-martinezLuciendo el mismo moñito que usaba Tato Bores, que le regaló su mujer, Marina Borensztein, quien lo acompañaba en la platea, Oscar Martínez subió al escenario de la Sala Grande en el Lido de Venecia para recibir la Copa Volpi al mejor actor de esta 73° edición del Festival de cine más antiguo del mundo.

Es el premio más importante para un intérprete argentino desde Cannes 1985, cuando Norma Aleandro compartió el galardón a la mejor actriz por La historia oficial con Cher (Máscara).

Martínez exteriorizaba emoción, y no el escepticismo con que Mantovani, su personaje en El ciudadano ilustre, aceptaba con su discurso el Premio Nobel de Literatura ante la Academia Sueca.

“¿Cómo estoy? Y, me siento fantástico, estoy un poco aturdido, claro, es como una descarga eléctrica”. Luego de la ceremonia de entrega de premios, seguirá la cena de gala en el señorial Hotel Excelsior. Y la posterior fiesta de clausura será en las carpas montadas en la playa del mismo hotel, al que Martínez regresó desde Madrid hoy a las 14, en una jornada muy calurosa, metereológicamente hablando.

“Los que no ganaron no es que perdieron, no fueron distinguidos con el premio –dice Martínez, que a sus 67 años vuelve a tener otro importante reconocimiento internacional, como había sido la Concha de Plata en San Sebastián 2008 por El nido vacío–. Gana uno solo, el solo hecho de competir en la Mostra ya es muchísimo. Los directores que había…

¿Cómo te enteraste de que habías ganado?

Me llamaron el viernes. Mi representante, Pedro Rosón, y los directores Mariano Cohn y Gastón Duprat, el productor Fernando Sokolowicz, y Bernardo Bergeret, del INCAA, que en caso de recibir alguna noticia sobre los premios iba a ser de los primeros en enterarse. Viste que en estas instancias los de los Festivales te hablan en lenguaje telegráfico. «‘Lo necesito a Oscar en la alfombra roja», fue lo que dijeron.

“Traté de ser muy breve y agradecer –cuenta–. Estas son instancias para eso. Agradecer al Jurado, al Festival, a Gastón y a Mariano, que fueron… Ellos tuvieron una convicción desde hace cinco años de que yo tenía que hacer este personaje, y nadie más.”

Todavía emocionado, Martinez –el primer actor o actriz argentino en obtener el galardón a la mejor interpretación en Venecia– está cansado, pero feliz. Esta mañana se levantó a las 6 para tomar el avión que lo llevó a Venecia desde Madrid, pero mantiene frescas las sensaciones de extrañeza y placer y regocijo genuino del día posterior a la proyección de El ciudadano ilustre el domingo pasado.

“En el lobby del Hotel Excelsior caían personas que me hablaban maravillas de la película y de mi trabajo, gente de Italia y España, algunos en inglés, no sé quiénes eran. La ovación había sido impresionante, también en la función de prensa”, rememora.
Y sí, los italianos o aplauden o abuchean…

Muy impresionante, y ya antes de la proyección en la Sala Grande ahí recibí mucho estímulo del director del Festival, Alberto Barbera, y de su mujer, y en el cocktail previo conocí al embajador argentino en Roma, Tomás Ferrari, que me invitó a pasar un fin de semana en Roma, ya que yo estoy parando en Madrid.

Oscar dice que en el restaurante, en la calle, en el lobby del Hotel le decían que volvería el fin de semana por el premio. Y no se equivocaron.

“Y me pasó una cosa muy sorprendente –cuenta–. Al día siguiente desayunando con mi mujer en el Excelsior se me acercaron dos personas, que eran miembros del Jurado. Un escritor, en inglés, vino a mi mesa.

Pero los jurados en festivales internacionales Clase A, como Cannes o Venecia, no pueden tener contacto con quienes están en la competencia…

Exacto, yo eso lo sabía. Y también una actriz, que está en el jurado, me hacía gestos. Yo le preguntaba a Marina “¿Quién es esta chica?” (suponemos que Gemma Arterton o Nina Hoss). “No importa quién soy, soy miembro del Jurado y te felicito”, me dijo desde su mesa, a qué sé yo, cinco metros de distancia. Luego me levanto, porque ahí no se podía fumar, y ya fuera de la galería, otro hombre me dijo que era del Jurado. Y a mí me sorprendió, pero al mismo tiempo te soy sincero, yo empecé a bajar cambios…

¿Por qué?

¿Te acordás de lo que pasó en Cannes con Relatos salvajes? Después no ganamos nada. A Rodrigo (De la Serna, su coprotagonista en Inseparables) le pasó dos veces en Cannes. A lo mejor vos pensás que venís bien, te dicen que estás propuesto para el premio, pero después no pasa nada.

Sabía que hoy era el día D, sabía cuál era la hora D… Hasta que me llamó primero mi representante: “Felicitaciones, ganaste como mejor actor”.

Y ahí…

Bueno. Fue una emoción muy grande. El festival confirmó que soy el primer actor argentino en ganar la Copa Volpi. Venecia es el más antiguo, yo trataba de bajar la expectativa, me llamaron de todas las radios y diarios del interior del país, y empezaban con el ¡Vamos, Argentina!, y yo decía No, no, no…

Oscar Martínez no nació ni se crió en un pueblito del interior de la provincia de Buenos Aires como su personaje, que vuelve tras ganar el Nobel y vive circunstancias de conflicto con varios habitantes del lugar, entre envidias y recelos. “Nací en Devoto, en la casa de mis padres. No le di tiempo de llegar al hospital a mi mamá…”.

¿Qué le habrá gustado al Jurado?

No lo sé, sí que se está haciendo un cine mejor, incluyendo una nueva generación, de 30, 40 años, como Damián (Szifron), Santiago (Mitre), Mariano y Gastón, y por otro lado la digitalización ayudó a que eso fuera posible. Porque simplifica el rodaje y baja los costos. Básicamente hay muchos muy talentosos, y que no se parecen entre sí. El propio Trapero, son gente muy joven y tienen todos su universo propio, su lenguaje y estilo.

Martínez tiene proyectos “que todavía no son firmes, acordados”, una película en España y otra en Buenos Aires para 2017, y la edición de un libro “que Planeta editará los primeros meses del año que viene. Es un ensayo sobre el actor que se llama Ensayo general”.

A esta edad, ¿qué podes hacer en cine? ¿Qué proyectos esperabas que te acercaran?

Buenos guiones. Yo estaba esperando y temía que no llegaran, deseaba que ocurriese, tener continuidad. Con Relatos salvajes empezó, y siguió con La patota, Kóblic, Inseparables, El ciudadano ilustre, que si bien es anterior, es la primera de todas las películas en filmar el año pasado, y la ultima en estrenarse. He sido muy bien tratado por los premios, tanto en la Argentina como afuera. Este lo vivo como algo más, como el premio más importante que he recibido hasta ahora. Espero que no se enojen los españoles.

¿Y después?

Después, pasará como todo, y vuelvo y me pongo a laburar.

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