Se rompió el coche fúnebre y llevaron el ataúd en colectivo

Ocurrió en San Miguel de Tucumán y los familiares terminaron agradeciéndole al chofer del bondi por trasladar el cajón hasta el cementerio. Insólito.
ATAUDAlgunas más, algunas menos, todas las personas en determinado momento piensan cómo será su  muerte. Están quienes se imaginan un velorio multitudinario y los que no quieren saber nada con eso de andar llorándolos, así como existen muchos que anticipan si prefieren ser enterrados y otros que eligen ser cremados. A Héctor Jiménez también se le deben haber pasado por la cabeza todas esas opciones antes de morir, el último domingo. Pero lo que seguramente jamás se imaginó es que iba a llegar a su último descanso en… ¡colectivo!

Todo comenzó el lunes por la tarde, cuando los familiares de Jiménez lo despidieron y enfilaron hacia el cementerio de Alderetes, en San Miguel de Tucumán para proceder al entierro. Los más cercanos se acomodaron en uno de los autos que puso la cochería y partieron detrás, claro, del coche fúnebre. Sin embargo, al pasar por el Puente Ingeniero Barros, de esa ciudad, el auto que encabezaba el cortejo y en el que iban los restos de Jiménez, se rompió.

El chofer intentó reparar el viejo Ford Falcón modificado pero no hubo caso. Y, según informó el diario La Gaceta, prácticamente los abandonó. ¿Qué hicieron entonces? Lo primero que tuvieron a mano: pararon a un colectivo de la línea 142 que pasaba por el lugar y le pidieron una mano al chofer, quien abrió la puerta de atrás del bondi y los dejó subir a todos. Sí, con el ataud incluido.

«Cómo nos van a hacer esto. Diez años que venimos pagando. Ahora nos cobran el servicio y no anda la porquería esa». Las quejas y las protestas de los familiares de Jiménez quedaron registradas en un video que publicó La Gaceta. Y en el mismo se puede ver tanto al coche fúnebre detenido sobre la banquina como al cajón en el medio del pasillo del colectivo.

Con una mezcla de dolor y bronca, mientras el bondi encaraba los últimos metros de su recorrido, también pidieron un aplauso para el chofer. Y se escuchó un «Dios lo va a ayudar» que fue coronado con casi una ovación de los familiares del difunto y del resto de los pasajeros que estaban a bordo del bus.

Teresa Brandán Martínez, prima del fallecido, hizo pública la historia a través de su cuenta de Facebook. Y aunque no dio el nombre de la cochería, tampoco ahorró críticas para la empresa. «Lo dejaron tirado en la ruta. Ya vamos a averigura el nombre para que se fijen bien y qué van a pagar. Mi primo no se merecía eso, era una excelente persona».

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