Según Biden Rusia invadirá Ucrania en los próximos días

«Todos los indicios que tenemos es que están preparados para entrar en Ucrania, atacar a Ucrania», agregó el presidente de Estados Unidos, acusando al gobierno ruso de urdir una «operación de pretexto para tener una excusa para entrar».

Estados Unidos multiplicó el jueves sus advertencias sobre una inminente invasión rusa de Ucrania, pese a las negativas y a los anuncios de Moscú de que ya empezó a replegar a sus soldados de la frontera con la exrepública soviética.

La amenaza de una invasión es «muy alta, porque no han sacado ninguna de sus tropas. Han movido más tropas» hacia esa región, dijo el presidente estadounidense, Joe Biden, a periodistas en la Casa Blanca.

«Todos los indicios que tenemos es que están preparados para entrar en Ucrania, atacar a Ucrania», agregó Biden, acusando al gobierno ruso de urdir una «operación de pretexto para tener una excusa para entrar».

«Mi percepción es que eso sucederá en los próximos días», señaló.

El secretario norteamericano de Estado, Antony Blinken, instó al gobierno de Vladimir Putin a «abandonar el camino de la guerra» y le exigió una declaración formal y oficial de que no tiene ninguna intención de atacar a su vecino.

En Naciones Unidas, donde el Consejo de Seguridad debía celebrar una reunión de crisis, la enviada de Estados Unidos afirmó que Washington quiere dejar claro que el riesgo de guerra en Europa va en aumento.

«Nuestro objetivo es transmitir la gravedad de la situación», porque «este es un momento crucial», declaró Linda Thomas-Greenfield antes de la reunión.

«Obligada a actuar»

Rusia respondió a las propuestas presentadas por Estados Unidos sobre la seguridad en Europa, insistiendo en que no planea ninguna invasión y asegurando que se siguen ignorando sus reclamos principales.

«Si no hay disposición de parte de Estados Unidos de entendernos sobre las garantías jurídicas para nuestra seguridad (…), Rusia se verá obligada a actuar, sobre todo aplicando medidas de carácter militar y técnico», indicó el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores en su respuesta.

Asimismo, volvió a reclamar «la retirada de todas las fuerzas y armamento de Estados Unidos desplegados en Europa Central y Oriental, en Europa del Sureste y en los Países Bálticos».

Rusia expulsó al número 2 de la embajada de Estados Unidos en Rusia, informó el Departamento de Estado.

Ucrania libra desde 2014 una guerra contra los separatistas prorrusos en el este del país, en las regiones de Donetsk y Lugansk. Un conflicto que ha costado centenares de vidas.

El ejército ucraniano acusó este jueves a los rebeldes de haber quebrantado el alto el fuego en 34 ocasiones, en 28 de las cuales se habrían utilizado armas pesadas.

Según las fuerzas armadas ucranianas, dos soldados ucranianos y cinco civiles resultaron heridos, incluyendo tres adultos en el ataque a un jardín de infancia del pueblo de Stanytsia-Luganska. Dentro del centro había niños.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, tuiteó que «el bombardeo contra un jardín de infantes (…) por las fuerzas prorrusas fue una gran provocación».

Sin embargo, las autoridades de la región de Lugansk, citadas por las agencias informativas rusas, acusaron a Kiev de los bombardeos.

De momento, no se reportaron decesos.

La subsecretaria general de la ONU, Rosemary DiCarlo, pidió a las partes hacer alarde de «la máxima moderación».

Escalada «preocupante»

Estados Unidos sostiene que Moscú podría estar buscando un pretexto para atacar Ucrania, mientras que esta semana, el presidente ruso, Vlaidmir Putin, acusó a Kiev de estar cometiendo un «genocidio» en el Donbás.

El secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, calificó los reportes de este jueves de «preocupantes».

«Hemos dicho ya que los rusos podrían hacer algo como esto para justificar un conflicto militar. Así que vamos a observar esto muy de cerca», dijo Austin tras una reunión en Bruselas con los ministros de Defensa de la OTAN.

«Los informes sobre una actividad militar ucraniana inhabitual en [la región del] Donbás son un intento descarado del gobierno ruso de fabricar pretextos para una invasión», tuiteó la ministra británica de Relaciones Exteriores, Liz Truss, que visitó Kiev este jueves.

Los países occidentales afirman que Rusia concentró más de 100.000 soldados cerca de la frontera con Ucrania, de cara a una posible invasión, algo que Moscú.

El jueves, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que se estaban retirando más unidades de Crimea y divulgó imágenes de un tren militar cargado de camiones llegando a Rusia continental a través del puente que cruza el estrecho de Kerch.

Según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, este proceso de retirada llevará «tiempo».

Pero los occidentales dudan de las intenciones de Rusia y siguen sospechando que pretende atacar a Ucrania, asegurando que no han constatado ninguna prueba de desescalada.

Una fuente anónima de la Casa Blanca llegó incluso a acusar a Moscú de haber incrementado sus tropas en la frontera ucraniana con hasta 7.000 soldados.

El gobierno ruso asegura que quiere negociar, pese a que lamenta que los occidentales hayan rechazado sus principales exigencias, como que la OTAN ponga fin a su política de expansión, prohibiendo una eventual adhesión de Ucrania; que se comprometa a no desplegar armas ofensivas cerca del territorio ruso y que retire sus infraestructuras en Europa del Este.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó este jueves que su país no precisa de apoyo militar externo.

«No necesitamos militares de bandera extranjera en nuestro territorio», afirmó en una entrevista con el portal RBK-Ukraina, agregando que no quiere «darle una razón más» a Rusia para intervenir.

Comentários no Facebook