¡Un médico rural lleva 33 días de guardia en un hospital de La Rioja!

Está firme en su puesto desde el 10 de diciembre. El Gobierno provincial le prometió una solución. «Lo único que pido son unos días de vacaciones», dijo.
doctor riojanoLuis Daniel Rey conoce muy bien el terreno. Desde que terminó la universidad y recibió su título de médico, entendió que lo suyo iba a ser dar una mano donde más lo necesitaran. Nada de lujos. Pero lo que está viviendo hoy pasó todos los límites. Es que lleva 33 días de guardia en el humilde Hospital de Malazán, una localidad del departamento General Juan Facundo Quiroga, en La Rioja.

La aventura del doctor Rey comenzó el último 10 de diciembre, cuando se dirigió hasta el único hospital de la zona para cubrir su habitual guardia. Sin embargo, al llegar, se dio cuenta de que la realidad iba a ser muy distinta a como la tenía planeada. Sin otro colega cerca y ante la enorme demanda de consultas de los habitantes del lugar, no le quedó otra que prácticamente mudarse al nosocomio.

«Es una locura, lo sé. Pero no me queda otra. Jamás pensé que mi guardia se iba a prolongar tanto», contó en diálogo con El Federal. Y agregó: «Hay dos médicos que a veces vienen, pero por uno o dos días y chau, se vuelven».

Con una población rural de unos 4.000 habitantes, a Rey no le quedó otra que trabajar hasta unas 18 horas diarias para atender a sus pacientes. Y fueron esos mismos pacientes quienes viralizaron a través de las redes sociales la situación que le toca vivir a este profesional.

“Es un tema que debe arreglarse, y confío que será así. Lo que pasa es que también soy humano, y también tengo días de mucha acumulación de trabajo, con las consecuencias que puede traer eso. Uno está expuesto a cometer un error y no debo permitirlo. Por eso sigo adelante atendiendo en el hospital, en mi casa, o visitando a mis pacientes», describió Rey.

La repercusión del caso provocó el que Gobierno provincial, que encabeza el kirchnerista Sergio Casas, no tuviera más remedio que ocuparse del tema. Y fue la mismísima ministra de Salud, Judith Díaz Bazán, quien prometió encontrar una pronta solución. «Yo confío en que pueda cumplir con las promesas que nos hizo. Bah, principalmente, que cumpla con su palabra, un valor que hace mucho se ha perdido», admitió Rey. Y siguió: «Voluntad hay y espero un llamado para saber qué hacer, pero van pasando los días y nada…»

Sin un reemplazante ni alguien que se sume para darle una mano, Rey sigue firme en su puesto. Y no lo hace por buscar un récord, hacerse famoso ni nada parecido. «Lo único que quisiera ahora es tomarme unos días de vacaciones. En mi pueblo los conozco a todos y un médico rural a veces tiene que ser médico, psicólogo, consejero, cura o político, según a quien tengas que atender, con la mejor sonrisa o el mejor cuento para que podamos compartir una sonrisa».

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