Fútbol Argentino | AFA-River-Boca-Tinelli: ¿por qué la Liga desaparecería?

Todo apunta que ante la presión de River y Boca, juntos como nunca, pierda Tinelli: Tapia decidiría que la Liga Profesional caduque en 2021. La cocina de este lío.

No hay paz. No sólo por el coronavirus sino por los manejos que se vienen dando desde hace tiempo en el fútbol argentino. Pese a las palabras al viento en la presentación de este torneo que empieza ya (con el atractivo de que habrá clasificados por grupos), en el que se hablaba con orgullo de una unidad ficticia, la casa no está en orden. Marchas, contramarchas, frases picantes cruzadas y, lo más histórico, River y Boca tirando como nunca para el mismo lado. Hasta haciendo, hace dos semanas, un comunicado oficial contra una decisión de AFA. Y ahora, después de que los dos grandes con Jorge Ameal y Rodolfo D’Onofrio a la cabeza se juntaran invitados por Chiqui Tapia el jueves, todo apunta a que la Liga Profesional, que reemplazó a la desplazada Superliga, siga ese mismo camino.

A horas del comienzo de la Copa de la Liga Profesional (formato novedoso, se clasifican los dos primeros de cada zona, se arman dos grupos de seis y los dos primeros van a una final), es todo tan bizarro que parece haberse decidido conceptualmente el fin de la efímera presidencia de Marcelo Tinelli, quien comanda esta Liga. Tapia acompañó la creación de esta Liga, pero ahora, según le confirmaron anoche a Olé, la idea es que el fútbol lo maneje la AFA, sin ningún tipo de eufemismos. Ya Ameal viene repitiendo desde el año pasado que se negaba al doble comando y River está en la misma sintonía, teniendo en cuenta que esta Liga no tiene independencia real desde lo legal.

En la charla entre Tapia, D’Onofrio y Ameal hubo foto con mensaje intrínseco: que el presidente en principio entiende los reclamos de River y de Boca, que exigen más participación en las decisiones de AFA. Y la disolución de la Liga llevaría a eso, a que definitivamente se metan en el fútbol de Primera sin tener que escuchar voces permanentes de ataque desde la Liga de varios clubes (esta semana, por caso, Malaspina, presidente de Argentinos, cargó con todo por el tema del River Camp y lo mismo hizo Gimnasia).

¿Qué papel juega Marcelo Tinelli en todo esto? Obviamente que sin Liga Profesional de Fútbol quedaría muy herido y sin el liderazgo que pretendía tener desde su conducción, conviviendo con Tapia y haciendo migas con uno que pisa fuerte como el santiagueño Pablo Toviggino.

El uno de San Lorenzo ya estaba fastidiado el miércoles, cuando Tapia se juntó a solas con River y Boca, y cuando Chiqui le venía dando la derecha al River Camp, algo que Tinelli no compartía como escenario de la Liga que justamente él preside.

Lo que está claro es que los superclásicos rivales, como anticipó Olé dos semanas atrás, están más juntos que nunca y dispuestos a ganarse un lugar entre tanto dirigente. Ganarse un lugar significa tener peso a la hora de hablar del reparto del dinero de la TV y de tomar decisiones (como cuando se definió sacar los descensos, algo que no comparten). Pretenden, ambos, ser protagonistas permanentes del fútbol de Primera en AFA.

Hay que tener en cuenta que hoy D’Onofrio y Ameal no ocupan cargos relevantes en la cúpula de la nueva y en principio efímera Liga, que tiene de vice 1° a Cristian Malaspina (Argentinos), vice 2° a Hernán Arboleya (Banfield), vice 3° a Mario Leito (Atlético de Tucumán), secretario ejecutivo a Sergio Rapisarda (Velez) y prosecretario a Gabriel Pellegrino (Gimnasia). De modo decorativo figura una mesa directiva de D’Onofrio, Ameal, Moyano y Blanco…

Tapia empoderó a Tinelli en su momento, estratégicamente, para disolver la Superliga de Mariano Elizondo. Marcelo asumió pero nunca pudo hacer migas con Boca y River, con los que tuvo permanentes altibajos. Y con la decisión de romper el contrato de TV con Fox (creen que hay grandes riegos económicos por el juicio que haga Disney), y con el affaire del River Camp (Boca respaldó a su rival de toda la vida), terminaron de explotar los grandes. Chiqui hace equilibrio y sabe que sería muy difícil gobernar con el tándem Boca-River haciendo yunta. Y con la olla a presión, todo indica que esta Liga que empieza, tendrá recorrido corto y que en 2021 todo se definirá dentro de AFA, sin organización paralela, de vida corta.

Todo es posible, lamentablemente, en el fútbol argentino. Hasta que antes de largar con una nueva Liga, sin TV confirmada, ya esté avanzada la idea de darle de baja. Chau, chau, chau…

Comentários no Facebook