Operativo de rescate revela esclavitud en un campo cercano a Tecka

Trabajadores vivían en condiciones infrahumanas en una Jaula sin agua ni alimentos.

Con un pequeño pozo de agua de 60 por 70 centímetros, los 5 trabajadores esclavizados en un campo cercano a Tecka trataban de saciar su sed y mantenerse decorosamente higienizados. Esa era una de las tantas peripecias que debieron pasar durante casi un mes hasta que una denuncia anónima realizada por un peón de un campo hizo que la policía actuara. Hay que aclarar que el nombre del o los propietarios se mantiene por ahora bajo siete llaves. Fue infructuosa la insistencia de este medio para lograr la identidad de quien o quienes explotaban laboralmente a trabajadores traídos en su mayoría desde Santa Fe con promesas engañosas.

Otros datos sobre la situación dan una pauta de la nefasta actitud de quienes “organizaron” este operativo de esclavitud en pleno siglo XXI. Se estima que en total fueron 23 las personas que sufrieron esta explotación y quienes brindarán su testimonio a la justicia. Entre otras cosas se supo que a los trabajadores les prometieron asistencia diaria, un buen lugar donde vivir, comida y sueldo, pero los abandonaron en medio del campo durante casi 3 semanas. Y las jornadas de trabajo a las que eran sometidos duraban hasta 18 horas.

La investigación se originó a través de un llamado que alertó a la División Trata de Personas sobre el hecho, y se comprobó que las personas permanecían en un campo sin contar con los insumos para la supervivencia básica, como agua y alimentos, entre otros.

El operativo tuvo que agilizarse debido a que varias de las víctimas presentaban un estado de deshidratación y estaban en un mal estado de salud.

Ante este cuadro, la División Trata de Personas realizó el rescate de los damnificados, quienes trabajaban en extensas jornadas laborales y pernoctaban, hace 3 semanas, a 42 kilómetros del casco de la estancia, donde no existen caminos ni insumos básicos, y permanecían por tanto en condiciones infrahumanas de vida.

Las víctimas habían recubierto un carro con recortes de lona, nylon, restos de telgopor y maderas atadas con alambre para improvisar las divisiones de las camas cucheta para pasar los días.

Y hay otro dato que impacta: había restos de animales muertos a pocos metros de distancia de donde se encontraban los trabajadores, lo que generaba un riesgo sanitario para las personas que estaban en el lugar.

En respuesta a un pedido de auxilio a la División de Trata de Personas de la Policía de la Provincia de Chubut, se llevó a cabo un allanamiento en una estancia ubicada aproximadamente a 30 km de Tecka, llamada Pocito Quichaura.

Allí se registró la presencia de trabajadores que se encontraban en condiciones infrahumanas, engañados sobre las condiciones laborales al ser trasladados desde la provincia de Santa Fe mediante la compra de pasajes.

Una vez en el lugar, los encargados de la estancia los llevaron 45 kilómetros campo adentro, dejándolos en una jaula tipo trailer para caballos, donde realizarían su jornada y pasarían la noche.

La División de Trata de Personas constató que el lugar destinado a este grupo de trabajadores carecía de insumos básicos, agua y dependían de un pozo cavado a pala tanto para consumo como para aseo personal.

Las camas, hechas con madera y alambre, eran compartidas por cinco personas en el interior de la jaula, resguardándose del clima y de animales salvajes presentes en la zona. El territorio de difícil acceso fue registrado con la ayuda de camionetas por parte del personal policial que sorteó varios accesos para llegar al sitio.

 

Fuente: Red 43

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