Manejó más de 5.000 kilómetros para rescatar a un perro abandonado

Un hombre cruzó de punta a punta los Estados Unidos para adoptar a un pitbull que había conocido en Instagram. «Fue amor a primera vista», aseguró.

adopto-pit-bullPara ir desde Seattle hasta Miami hay que cruzarse, literalmente, Estados Unidos. Y para hacerlo en auto, además, hacen falta muchas ganas. Son 5.300 kilómetros de ruta, unos 1.000 más de los que hay desde Ushuaia a la Quiaca. Pero a Travis Littleton no le importó tener que conducir durante dos días para lograrlo (y otros dos de vuelta, claro). Tampoco le interesaron las palabras de su familia, a la que le pareció una locura lo que estaba por hacer. Es que el motivo de semejante aventura no fue un nuevo trabajo, la posibilidad de conocer al amor de su vida ni alguna oportunidad única: lo hizo para rescatar a Bella, una perra que hoy, claro, se convirtió en su mejor amiga.

La historia de Travis y Bella comenzó una tarde, en la que el muchacho estaba navegando por Internet. Amante de los perros, llegó a la web de un refugio de perros abandonados. Y aunque había distintos anuncios, no pudo sacar los ojos de uno en el que ofrecían en adopción a una pitbull, de tres años, a los que sus originales dueños habían dejado en la calle. Se llamaba Bella. Y él sintió que lo estaba esperando.

«Fue amor a primera vista. Apenas la vi, supe que debía ir por ella», le contó Travis a la cabena estadounidense ABC. Hasta ahí, no había peros. Bella, de hecho, le recordaba a su anterior mascota, justamente un pitbull, al que tuvo que sacrificar hace poco más de diez meses. Y la posibilidad de tener otro pichicho le llenaba el alma. Sin embargo, todo cambió cuando se dio cuenta de que para conocer a Bella debía ir a buscarla a Miami, en el estado de La Florida.

Bah, la necesidad de viajar nunca fue una barrera para Travis. Sí, en cambio, para sus conocidos, quienes le dijeron (palabras más, palabras menos) que estaba loco. «Me querían convencer de que podía conseguir otro perro en Seattle o en alguna ciudad más cerca de casa. Pero yo ya me había enamorado de Bella», contó el muchacho.

Y así, con la decisión tomada, armó un bolso, llenó el tanque de su auto y puso primera. «El viaje realmente fue cansador, pero no me quejo. No podría ser más feliz», explicó Travis, quien luego de completar todos los papeles reglamentarios consiguió llevarse a Bella rumbo a su casa.

«Los pitbulls tienen mala reputación. Aparentan ser duros, así que son un poco como yo. Parezco un tipo duro pero en realidad soy blando. Y ella es igual». La definición de Travis no deja lugar a dudas: en el fondo, el tipo es un dulce. Y es capaz de recorrerse un país entero para rescatar a su amiga.

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