Uno de los hombres más influyentes del mundo hizo una encendida defensa de los logros del gobierno anterior y puso como condición que vuelvan Guillermo Moreno y Axel Kicillof. No fue el único.
«¿Vos querés que libere fondos para tu país? Entonces liberala a Milagro» aseguran que le dijo Bill Gates al Presidente Mauricio Macri apenas le dio un apretón de manos. Recién después se sentaron y se despachó con lo siguiente «Mirá Mauricio, yo estoy informado acerca de lo que pasa en el mundo entero en tiempo real, así que a mí no me la podés dibujar. Tu gobierno capitalista, que busca todo el tiempo dar señales de austeridad y seriedad, no conduce a ninguna parte. Tenés que aggionarte a lo que funciona hoy y eso es correr riesgos: imprimir pesos sin respaldo, revolear planes sociales para que te quieran, sacar a Nicolás Dujovne y ponerlo de manera urgente a Kicillof y –tal vez lo más importante- que Guillermo Moreno retome el control de precios así se normaliza la economía cuanto antes». Dicen que el shock de Macri fue tal que pidió una pastilla para la presión sin vaso de agua.
Como buen ingeniero, lo escuchó atentamente para entender el por qué del giro de una persona tan influyente en el mundo de los negocios, aunque no pudo resistirse: «Explíqueme mejor, ya que tengo la sensación de no estar viendo algo». Sin perder la sonrisa y, con los ojos movedizos que lo caracterizan, el fundador de Microsoft volvió a la carga «A ver… ¿te suena el dólar blue? ¿Uno a 9 pesos y el otro disparado? Con esa diferencia pagabas las deudas a bajo precio y te financiabas sin pedir crédito que es lo que te está matando. Y así con todo: peleate con los oligarcas del campo para que sepan quién manda, amigate con los sindicalistas porque son los que lustran las aspas del helicóptero, ahora que vuelve el Show de Baradel no te desgastes, dale lo que pida, total, vos seguís imprimiendo, le pagás con billetes del Estanciero y, cuando la gente dude, hacés una cadena nacional de 2 horas y a otra cosa. Cristina sí que entendía el rol de los medios y la repercusión de la palabra de un líder en las redes sociales».
No había terminado la primera jornada y el Presidente con su comitiva ya habían tenido un conference call con Durán Barba para delinear lo que viene porque sienten que el sueño de la reelección se había complicado. «Recalculando» es la palabra que se escuchó con más frecuencia en el círculo íntimo, entre los que se encontraban el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne quien -dicen- la pasó realmente mal porque llegó con la expectativa de revisar con sus pares de las grandes potencias las nuevas medidas que está por tomar para acelerar el crecimiento de la Argentina y se encontró con economistas relajados, más dispuestos a esquiar que a revisar presupuestos en Excel. Rápido de reflejos, como siempre, el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta tomó nota del cambio de rumbo que se viene a nivel global e instruyó a su equipo en Buenos Aires para que suspendiera de manera urgente todas las obras en curso y dirigiera la totalidad de los recursos adonde se van a notar «Llamen a Ignacio Copani y convénzanlo como sea. Es clave para lo que viene. Si dice que no, vayan por La Mancha de Rolando».